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Aprendiendo-idiomas-desde-la-infancia

En sus primeros años de vida, el cerebro de nuestros hijos es como una esponja, por eso todos los expertos en el lenguaje animan a que estos se lancen cuanto antes a aprender otros idiomas.

El bilingüismo no sólo mejora la atención, sino que sirve de entrenamiento mental y también ayuda a ejercitar la memoria de los pequeños. Durante los cuatro primeros años de vida es cuando se generan más conexiones neuronales, este periodo, en el que se forma el cerebro del niño, es perfecto para alimentarlo con información y con estímulos lingüísticos, sin embargo, nuestro país da la espalda a los idiomas, pues según un reciente informe del Estudio Europeo de Competencia Lingüística, realizado a casi 8.000 niños españoles, el 63% no comprenden el inglés al finalizar la ESO, por ello una buena opción para que a nuestros hijos no les afecten esta deficiencia educacional es que los apuntemos a algún centro de idiomas, mejor si es de los que enseñan a los pequeños a familiarizarse con su nueva lengua desde una edad muy temprana, es decir, casi desde la cuna.

Los expertos insisten en la necesidad de ponerse las pilas cuanto antes, siempre con la diversión como bandera, porque a estas edades ningún niño se interesa por algo que le resulta aburrido, por eso la música es, probablemente, el mejor comienzo.

Los expertos nos explican: “Cuando la madre habla a su hijo, el cerebro construye una arquitectura específica que se ajusta a los sonidos propios de esa lengua.» De aquí la importancia de introducir los nuevos idiomas tan pronto. Además, se ha demostrado que a un niño le cuesta lo mismo aprender una lengua que dos.

El proceso a la hora de empezar a dominar un segundo idioma ha de ser el mismo que se produce en el aprendizaje de la lengua materna, es decir, siguiendo cuatro fases: en primer lugar, escuchando, luego comprendiendo, a continuación hablando y por último, leyendo y escribiendo, es decir, hay que reproducir el modelo de la primera lengua, pero con otro idioma.

Por ello si tienes pequeños y quieres que tengan un buen futuro no esperes más y apuntalos para que se vuelvan bilingües.